Macri Gato

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Miauricio tomándose un brunch breack en el trabajo

Macri Gato, también llamado Mauricio Macri (Tandil, 8 de febrero de 1959) es un empresario deportivo, ingeniero civil, ejecutivo e imitador de Freddy Mercuri que asumió el cargo de presindente de la Nación Argentina el 10 de diciembre de 2015.

Macri tuvo la suerte de caer en la escuela privada y haberse recibido como ingeniero civil de la Universidad Católica Argentina en 1984, trabajó en varias empresas del país como Citibank, Sevel y el propio Grupo Macri y fue presidente del Club Atlético Boca Juniors entre 1995 y 2008. Con una considerable posición accionaria, ejerció cargos directivos en el Grupo Macri, creado por su padre Franco Macri.

En varias oportunidades ha logrado convertirse en meme por asociarselo al animal llamado gato, de cuales ellos ya han manifestado que el señor en cuestión no los representa y que prefirían que se refieran a él con otros apodos.

¿Por qué un apodo animalesco?[editar]

El apodo al empresario/presidente nace como una expresíon popular. Todos los presidentes (al igual que muchos políticos) tuvieron apodos e incluso muchos de ellos fueron animales. Como nos cuenta Mariano Buren en su artículo: [1]:

Los sobrenombres representan una de las formas más extendidas del ingenio nacional, tal como lo asegura Julio Mafud en su ensayo Psicología de la Viveza Criolla: "Los motes, la viveza y la cachada son la creación más peculiar del arte popular argentino". [...] El fenómeno bien podría interpretarse como un mecanismo de defensa social. Los apodos son, acaso, una de las pocas formas de revancha que tiene la gente ante los dislates políticos.

Multiples acepciones[editar]

La palabra gato, al igual que muchas otras, es polisémica, es decir que tiene varias acepciones o significados.

Lunfardo tanguero[editar]

Según el diccionario de lunfardo del sitio TodoTango[2], declarado de interés Nacional, hace referncia a la polisemia del término:

(delinc.) Ladrón nocturno// cómplice que se esconde en una casa para facilitar la entrada del ladrón (JSA)// (pop.) Prostituta de hotel de categoría// persona que vale muy poca cosa (LCV.), infeliz (LCV.)// baile en pareja del siglo pasado// música que acompañaba dicho baile (LS.).

La década del '30[editar]

Jorge Lucotti [3] nos cuenta que deviene de "gatillar":

Durante la década del 30, en Buenos Aires, era común ver en la puerta de los teatros de revista a señores ataviados con sus mejores galas y cargados de regalos, que buscaban la compañía de las actrices, cantantes o bailarinas de la obra. En la versión más ingenua, si la dama en cuestión aceptaba el trato, empezaba una larga expedición por bares, restaurantes y locales nocturnos, que configuraba una relación ganador-ganador para ambas partes; ella se hacía pagar los copetines y él se mostraba en público con una mujer deseada, generando la codicia de sus pares. A estos señores se los empezó a llamar gatos, y aunque recientemente descubrimos que “gauchada” viene de gaucho, este gato no refiere al mamífero felino, sino al que “gatilla”, que en buen lunfardo, es quien paga. Con los años, el término fue pasando de quienes pagaban a quienes eran pagados y después, su consecuente asociación a la prostitución.

Contexto carcerlario[editar]

Una de las acepciones más difundidas nos remonta al contexto carcelario. Leandro Halperín[4], abogado experto en temas carcelarios, quien realizó docencia universitaria en cárceles:

Es un insulto. El gato es el que trabaja para otro. Es despectivo. El que hace un trabajo a cambio de algo, un trabajo subordinado.

Oscar Conde[4], miembro titular de la Academia porteña de Lunfardo, de la Academia Nacional del Tango, y docente universitario, agrega:

Dentro del léxico tumbero, en las cárceles, se comienza a usar gato para denominar a los que se encuentran en el escalafón más bajo del pabellón. El gato es el tipo que hace las tareas más básicas dentro de la unidad, como lavar los platos. Es el 'lavataper'. El gato es el que sirve a otros en el pabellón

Jorge Lucotti[3] se anima a una análisis más profundo:

El gato es el sirviente del jefe del pabellón. El gato ejerce una autoridad prestada ante los demás, que paga con su servilismo ante el jefe, que a su vez, deja en claro todo el tiempo y frente a todos, quién es el jefe y que el respeto requerido para con el gato, es en realidad, para con él. El gato es el que recauda para el jefe y su bienestar recae en la eficacia de su acción, por lo tanto, es muy celoso e impiadoso en su trabajo. El gato por sobre todas las cosas, desprecia al que está en inferioridad de condiciones y admira a quien lo utiliza. El gato no es un esclavo que quiere ser libre, es un esclavo que anhela ser esclavista. Lo más ajeno a un gato es la solidaridad.

Referencias[editar]

  1. Apodos: la historia también tiene sentido del humor
  2. TodoTango. Diccionario: Gato
  3. 3,0 3,1 ¿Porqué se le dice gato a Macri?
  4. 4,0 4,1 ¿De dónde viene y qué significa el insulto gato?